
Cuestionamientos no novedosos abundan en mi mente mientras tu estás vaya alguien a saber dónde. Un donde que no responde ni al tiempo ni al espacio, un donde no medible, no ubicable ni tangible.
Marcaciones de todo tipo circulan, provenientes de los otros, del Otro, de mi yo, de mi moral...y nada...sin elección perduro suspendida, flotando sin saber para donde ir, porque tu no estas, no estas ni ahí ni allá.
Terminas siendo la Nada del Todo; el Todo de la Nada.
Pues antes, elegía, y nunca me había percatado de lo hermoso que es elegir, que es responsabilizarse de las elecciones. Ya no puedo, no quiero elegir (la elección de la no elección) porque lo que elegí fue rechazado por tu elección.
Indeterminaciones que despistan del camino; floto y floto sin rumbo alguno.
El problema es que se lo que quiero, pero con ello no basta, porque a ti no puedo cambiarte, a ti no puedo exigirte cosas que no existen en tu ser...quedo desesperanzada, desembarazada de toda esperanza de posibilidad.
Algún día alguien me dirá "Abre los ojos" y ya será tarde, porque no podré flotar más.
